Para unas alitas más crujientes, secalas muy bien antes de sazonarlas y evitá amontonarlas en la bandeja. La circulación de aire alrededor de cada pieza es clave para conseguir un mejor dorado.
Si preparás una cantidad grande, es preferible cocinar las alitas en varias tandas antes que llenar demasiado la bandeja.
El tiempo puede variar ligeramente según el tamaño de las alitas. Como se trata de pollo, asegurate de que estén completamente cocidas antes de servir.
CONVERSACIÓN
Comentarios
Dejá tu comentario